🥚 1. Versatilidad en la cocina
El huevo es el comodín perfecto: se adapta a todo tipo de recetas. Desde un desayuno rápido con huevos revueltos, hasta un postre sofisticado como un soufflé o una tarta. Hervidos, fritos, pochados, horneados… siempre aportan sabor y textura.
💪 2. Nutrición completa
Son una fuente natural de proteína de alta calidad, vitaminas (A, D, E, B12) y minerales esenciales como hierro y zinc. Además, contienen colina, clave para el desarrollo del cerebro. Todo esto en un alimento sencillo y accesible.
👩🍳 3. Aliado de la tradición y la innovación
El huevo está presente en la cocina de nuestras abuelas y, al mismo tiempo, en la alta gastronomía moderna. Une lo mejor de la tradición con la creatividad actual, convirtiéndose en un ingrediente que nunca pasa de moda.
🌍 4. Económico y sustentable
A diferencia de otros alimentos de alto valor nutritivo, el huevo sigue siendo accesible para todos los bolsillos. Además, tiene una huella ambiental más baja comparada con muchas proteínas animales, lo que lo convierte en una opción consciente y responsable.